El lenguaje claro es la forma de redactar y ordenar la información para que el público al que va dirigida pueda encontrarla, entenderla y usarla a la primera. Lo recoge la norma internacional ISO 24495-1. Para una empresa, escribir claro reduce costes, evita reclamaciones, refuerza la confianza y ayuda a cumplir la normativa de accesibilidad.
¿Qué es el lenguaje claro?
El lenguaje claro es la manera de escribir un texto para que sus destinatarios lo entiendan a la primera. Según la norma internacional ISO 24495-1, un documento está en lenguaje claro cuando su redacción, su estructura y su diseño permiten al lector encontrar lo que necesita, comprenderlo y usarlo sin esfuerzo.
Esa misma norma resume el lenguaje claro en cuatro principios. Un texto claro permite a quien lo lee:
- Obtener la información que necesita.
- Encontrarla con facilidad.
- Comprenderla a la primera.
- Usarla para aquello que la necesitaba.
El lenguaje claro no empobrece el contenido; facilita el acceso al contenido. Escribir claro no consiste en renunciar al rigor jurídico o técnico, se trata de escribir mejor: poniendo en el centro a quien lee y no a quien redacta.
La norma que lo regula, la ISO 24495-1, se publicó en 2023 y en España se adoptó en febrero de 2024 como UNE-ISO 24495-1. Es la primera de una serie y el primer acuerdo internacional sobre qué significa, exactamente, escribir claro.
¿Es lo mismo lenguaje claro que lectura fácil?
No. El lenguaje claro y la lectura fácil persiguen lo mismo —que el texto se entienda—, pero no son la misma cosa. El lenguaje claro se dirige al público general y conserva todo el contenido; la lectura fácil es una adaptación más profunda, pensada para personas con dificultades de comprensión lectora.
| Criterio | Lenguaje claro | Lectura fácil |
| A quién se dirige | Al público general | A personas con dificultades de comprensión (discapacidad intelectual, deterioro cognitivo, etc.) |
| Grado de adaptación | Redacción y estructura claras, sin perder matices | Frases muy simples, apoyo visual y validación con lectores |
| Norma de referencia | ISO 24495-1 (UNE-ISO 24495-1) | UNE 153101 (lectura fácil) |
| Dónde se usa | Pólizas, contratos, webs, cartas y trámites | Documentos accesibles para colectivos con discapacidad |
En la práctica, la mayoría de las empresas necesitan lenguaje claro. La lectura fácil entra en juego cuando hay que garantizar la accesibilidad para colectivos concretos.
¿Por qué le interesa el lenguaje claro a tu empresa?
Principalmente, porque la falta de claridad consume recursos y cuesta dinero. Un documento que no se entiende multiplica las llamadas, las dudas y las reclamaciones; uno claro reduce la fricción y mejora la relación con el cliente. Cuando la empresa es clara y tiene una relación más transparente con sus clientes, estos se fidelizan mejor.
Cuando una organización escribe claro, los resultados son concretos:
- Menos consultas y reclamaciones, porque el cliente entiende lo que contrata.
- Más confianza y mejor reputación: quien entiende, confía.
- Más eficiencia: los equipos dedican menos tiempo a explicar lo que el documento debería explicar solo.
- Mejor accesibilidad y más cumplimiento normativo.
- Una ventaja competitiva difícil de copiar: la de comunicarse mejor.
La claridad impacta a favor en la cuenta de resultados. O en contra: en Estados Unidos, una coma ausente en la redacción de una ley laboral acabó costando a una empresa unos cinco millones de dólares en un litigio.
Si quieres saber más sobre el impacto del lenguaje claro, lee este artículo sobre cuánto pierde una empresa cuando sus clientes no entienden sus documentos.
¿Qué dice la normativa sobre el lenguaje claro?
En España todavía no existe una ley general de lenguaje claro, pero varias normas ya obligan a comunicarse de forma comprensible en contextos concretos. Conviene no confundir una cosa con la otra.
- El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exige que la información sobre el tratamiento de datos se explique «en un lenguaje claro y sencillo». Es una de las pocas normas que usa esas palabras de forma literal.
- El Acta Europea de Accesibilidad (Directiva (UE) 2019/882), transpuesta en España por la Ley 11/2023, se aplica desde el 28 de junio de 2025. Obliga a que productos y servicios como la banca para consumidores, el comercio electrónico o el transporte sean accesibles, y eso incluye que su información sea comprensible. Lo explicamos en detalle en cómo cumplir el Acta Europea de Accesibilidad.
- Sectores regulados, como el de los seguros, ya exigen que la información precontractual sea clara y comprensible.
Lo que aún no existe es una ley general de lenguaje claro. Es justo lo que se está empezando a proponer, y la conversación ya ha llegado al Congreso. Mientras tanto, empresas e instituciones se suman «a la moda» y descubren cómo esos cambios en la forma de comunicación con sus clientes, usuarios o ciudadanos consiguen una relación más rentable, más estrecha y transparente. Adelantarse y posicionarse en el lado seguro siempre es una garantía de adaptación.
¿Cómo se implanta el lenguaje claro en una organización?
El lenguaje claro no se implanta con una charla inspiradora, sino con un sistema. Es un proyecto de transformación documental y cultural que suele seguir cuatro fases.
- Diagnóstico. Se analizan los documentos reales de la organización —pólizas, contratos, cartas, correos, webs— para detectar dónde se pierde el lector.
- Guía de lenguaje claro a medida. Se definen los criterios propios de redacción, estructura y tono, con ejemplos de antes y después.
- Formación de los equipos. Quienes escriben aprenden a hacerlo claro: producto, jurídico, atención al cliente y marketing.
- Transformación de los documentos. Se reescribe lo prioritario hasta que la claridad se convierte en el nuevo estándar de la casa.
Un ejemplo sencillo. «El asegurado deberá comunicar el siniestro en un plazo máximo de siete días» se convierte en «Si tienes un siniestro, avísanos antes de siete días». La misma información; la mitad de esfuerzo para entenderla.
No es teoría. Ya lo hemos hecho con instituciones financieras, con la administración pública y con compañías del sector energético. Y, si quieres ver el proceso completo en un sector concreto, aquí tienes nuestra guía para implantar lenguaje claro en una aseguradora.
¿Quién puede ayudarte a implantar lenguaje claro?
En Cálamo & Cran llevamos casi treinta años cuidando cómo se escriben los textos que las empresas publican, firman y envían. El lenguaje claro es una de nuestras especialidades.
Contamos con la certificación ISO 24495 de lenguaje claro, además de las ISO 9001 y 17100. Somos miembros de PLAIN (Plain Language Association International), la asociación internacional que impulsa la comunicación clara, y nuestro cofundador, Antonio Martín, es su embajador en España. También pertenecemos a la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible.
Acompañamos de dos maneras. Si tu empresa quiere transformar sus documentos, diseñamos un proyecto de implantación de lenguaje claro a medida. Si prefieres que tu equipo aprenda a escribir claro, tenemos un curso de lenguaje claro. Y, si lo prefieres, también tenemos un curso de Lectura fácil.
¿Quieres saber si tus documentos se entienden de verdad? Escríbenos a empresas@calamoycran.com y lo vemos juntos. Sin humo, con pasos.
El lenguaje claro no es un lujo ni una moda. Es la forma más sencilla de respetar a quien te lee. Y respetar a quien te lee siempre acaba saliendo a cuenta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el lenguaje claro?
El lenguaje claro es la forma de escribir y organizar un texto para que sus destinatarios lo encuentren, lo entiendan y lo usen a la primera. Lo regula la norma internacional ISO 24495-1, adoptada en España como UNE-ISO 24495-1.
¿Lenguaje claro y lectura fácil son lo mismo?
No. Los dos buscan que el texto se entienda, pero el lenguaje claro se dirige al público general y mantiene todo el contenido, mientras que la lectura fácil es una adaptación más profunda, pensada para personas con dificultades de comprensión.
¿El lenguaje claro es obligatorio para las empresas en España?
Todavía no existe una ley general de lenguaje claro, pero sí normas que obligan a comunicar de forma comprensible en contextos concretos, como el RGPD o el Acta Europea de Accesibilidad (Ley 11/2023), en vigor desde el 28 de junio de 2025.
¿Qué beneficios tiene el lenguaje claro para una empresa?
Reduce las consultas y las reclamaciones, ahorra tiempo a los equipos, mejora la confianza y la reputación, y ayuda a cumplir la normativa de accesibilidad. En resumen: menos fricción y más confianza.
¿Cómo se implanta el lenguaje claro en una empresa?
Con un sistema, no con una charla. Suele seguir cuatro fases: diagnóstico de los documentos, guía de lenguaje claro a medida, formación de los equipos y reescritura de los documentos prioritarios.








