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Ley de accesibilidad cognitiva: qué exige a empresas e instituciones y cómo convertirla en una oportunidad

El Libro rojo de Cálamo y Cran

El 3 de septiembre, el BOE publicó el Real Decreto 707/2026, el reglamento que desarrolla la ley de accesibilidad cognitiva. Entrará en vigor el 2 de enero de 2027. Desde ese día, administraciones y empresas tendrán que hacerse entender: en sus documentos, en sus trámites y en sus webs. Aunque suene a una obligación puede ser una oportunidad de llegar a gente que antes se quedaba por el camino.

En resumen. La ley de accesibilidad cognitiva (Ley 6/2022) se concreta ahora en el Real Decreto 707/2026, publicado en el BOE el 3 de septiembre de 2026 y en vigor desde el 2 de enero de 2027. Obliga a las administraciones públicas y a las empresas que ofrecen bienes y servicios al público a dar información fácil de comprender y sin coste adicional. Exige lectura fácil en documentos como las hojas de reclamaciones o los formularios públicos y, en el resto, al menos lenguaje claro. Las webs y aplicaciones deben cumplir, además, la normativa de accesibilidad digital.

¿Qué es la ley de accesibilidad cognitiva y qué cambia ahora?

La ley de accesibilidad cognitiva es la Ley 6/2022, que incorporó este concepto a la Ley General de derechos de las personas con discapacidad. Reconocía el derecho a entender, pero no concretaba cómo garantizarlo. El Real Decreto 707/2026 llena ese hueco: dice qué hay que adaptar, quién debe hacerlo y con qué criterios.

El reglamento se publicó el 3 de septiembre de 2026 y entrará en vigor el 2 de enero de 2027. No obstante, ya hay empresas que están manos a la obra.

La norma piensa en personas con discapacidad intelectual, daño cerebral adquirido, autismo, problemas de salud mental o deterioro cognitivo. También en personas mayores, en quienes no saben leer y en quienes aún no dominan el idioma. Es decir, en muchísima gente que hoy abandona un formulario, firma un contrato sin entenderlo o no encuentra lo que busca en una página web.

¿A quién obliga el reglamento?

Obliga a las administraciones públicas y a quienes ofrecen bienes y servicios al público. Incluye de forma expresa a los prestadores de servicios de la sociedad de la información, es decir, a las empresas que operan en internet, incluida su publicidad. Abarca, entre otros ámbitos, las telecomunicaciones, los transportes, la Administración de Justicia, el empleo, el patrimonio cultural y los procesos electorales.

La regla general está en el artículo 5: la información debe tener un contenido de fácil comprensión y ofrecerse sin coste adicional, sin que pedir una adaptación suponga retrasos. Cuando el reglamento no exige lectura fácil ni lenguaje claro, la información debe darse, «al menos, en lenguaje sencillo». En Cálamo & Cran lo llamamos, sin más, lenguaje claro.

¿Qué documentos deben estar en lectura fácil o en lenguaje sencillo/claro?

El reglamento concreta varios documentos y el formato que exige para cada uno:

Quién está obligado Documento Qué exige Dónde lo dice
Empresas que ofrecen bienes y servicios al público Información sobre sus servicios Formatos cognitivamente accesibles Art. 9.1
Empresas que ofrecen bienes y servicios al público Hoja de reclamaciones Lectura fácil Art. 9.2
Empresas que ofrecen bienes y servicios al público Contratación, consentimiento e instrucciones de uso y consumo Lenguaje sencillo Art. 9.3
Administraciones públicas Formularios, solicitudes y guías para rellenarlos Lectura fácil Art. 10.2
Administraciones públicas Convocatorias de empleo público Versión en lectura fácil Art. 10.5
Administraciones públicas Temarios, pruebas y exámenes, cuando se solicite Versión cognitivamente accesible Art. 10.5
Empresas como empleadoras Formación en prevención de riesgos laborales y protocolos de emergencia Lenguaje claro, con versión en lectura fácil Art. 14

Para elaborar estos textos, el reglamento remite a dos normas técnicas: la UNE 153101, de lectura fácil, y la UNE-ISO 24495-1, de lenguaje claro. Y prevé que, cuando sea posible, las medidas se verifiquen con equipos en los que participen personas con dificultades cognitivas. Los incumplimientos tipificados en la Ley General de derechos de las personas con discapacidad se sancionan conforme a esa ley.

¿Qué exige la ley de accesibilidad cognitiva en webs y aplicaciones?

Exige que lo digital también se entienda. El artículo 6 obliga a aplicar la accesibilidad cognitiva a los textos, los documentos y formularios, los contenidos multimedia y los mecanismos de interacción. Cita en especial los más delicados: dar el consentimiento, identificarse, firmar y pagar.

Cuando un servicio se presta a través de una web o una aplicación, el reglamento se remite a la normativa sectorial. Esa normativa ya estaba en vigor:

  • Sector público: los trámites electrónicos de las administraciones deben respetar el Real Decreto 1112/2018, sobre accesibilidad de sitios web y aplicaciones del sector público.
  • Empresas privadas: la Ley 11/2023 exige desde el 28 de junio de 2025 que sean accesibles servicios como el comercio electrónico, la banca para consumidores, las comunicaciones electrónicas, el transporte o los libros electrónicos. Esta ley traspone el Acta Europea de Accesibilidad; te contamos cómo cumplirla.

En la práctica, la referencia técnica de la accesibilidad web son las pautas WCAG. Se organizan en cuatro principios: que el contenido sea perceptible, operable, comprensible y robusto. El tercero, «comprensible», es justo el punto donde se encuentran la accesibilidad web y la lectura fácil.

  Accesibilidad web Lectura fácil
Qué resuelve Que se pueda llegar al contenido y usarlo Que el contenido se entienda
Barreras típicas Imágenes sin texto alternativo, poco contraste, formularios sin etiquetas, vídeos sin subtítulos Frases largas, tecnicismos, ideas desordenadas, maquetación confusa
Referencia técnica Pautas WCAG Norma UNE 153101
Cómo se comprueba Evaluación automática, revisión manual y pruebas con personas usuarias Validación con personas con dificultades de comprensión

¿Por qué la accesibilidad cognitiva es una oportunidad para atraer clientes?

Porque cada persona que entiende lo que le ofreces es un cliente potencial. Un formulario que se completa a la primera, un contrato que se entiende o una web por la que se navega sin tropiezos convierten más y generan menos dudas. Y reducen las llamadas al servicio de atención y las reclamaciones.

La obligación, además, alcanza a públicos muy amplios: personas mayores, personas que están aprendiendo el idioma, personas con dificultades de comprensión. Quien adapta sus textos y su web pensando en ellas amplía su mercado.

¿Qué deberían revisar empresas e instituciones antes de 2027?

Lo primero es saber qué documentos y qué canales llegan al público.

  1. Hacer inventario de los documentos de cara al público: hojas de reclamaciones, contratos, formularios, instrucciones y condiciones.
  2. Decidir el nivel de cada texto: qué necesita lectura fácil y qué basta con redactar en lenguaje claro.
  3. Auditar la web y las aplicaciones con pruebas automáticas, revisión manual y usuarios reales.
  4. Revisar los procesos digitales críticos: alta, identificación, consentimiento, firma y pago.
  5. Validar con personas lectoras las adaptaciones en lectura fácil.
  6. Formar al equipo para que la accesibilidad no dependa de un encargo puntual.

Ese último paso marca la diferencia. Un documento se adapta una vez; mantener una comunicación accesible exige que quien escribe y publica cada semana sepa hacerlo.

¿Cómo te ayudamos en Cálamo & Cran?

De dos maneras: formamos a tu equipo o hacemos el trabajo para ti. Tenemos el equipo, los medios y las certificaciones que acreditan la calidad en lo que hacemos. También hemos participado en la elaboración de la Constitución Clara.

Curso de Accesibilidad web

El Curso de Accesibilidad web sirve para dos perfiles. Si no eres técnico, aprenderás a detectar las barreras de tu web y a explicarle a un técnico qué hay que cambiar. Si eres técnico, entenderás qué hay que cambiar y por qué, más allá de una lista de comprobación.

Es online, dura un mes y lo imparte Alicia Fernández López. No exige conocimientos técnicos previos. Recorre la legislación, las pautas WCAG, el diseño y el contenido accesibles, la navegación y la validación, con casos prácticos.

Curso de Lectura Fácil

El Curso de Lectura Fácil enseña a transformar un texto para que lo pueda leer todo el mundo. Trabaja las pautas de formato, lenguaje y contenido de la lectura fácil, la adaptación de textos legales y administrativos, y la revisión y validación con lectores.

Es online, dura dos meses y lo imparte Javier Alcázar. Encaja con perfiles de la comunicación, la Administración, la docencia, las bibliotecas, la corrección o la edición.

Formación a medida y adaptación de documentos

Si prefieres que lo hagamos nosotros, adaptamos tus documentos a lectura fácil y a lenguaje claro. Y si quieres formar a toda una plantilla, diseñamos la formación a medida para tu organización.

Un encargo de lectura fácil que nos puso a prueba: la historia se repite

Este verano, una gran editorial de libros de texto nos encargó adaptar a lectura fácil todos sus libros de primaria. El reglamento no regula los libros de texto: nadie la obligaba. Aun así, quiso adelantarse.

No fue fácil reunir el equipo. Los profesionales con experiencia en lectura fácil todavía son pocos, y un proyecto de este tamaño pide muchas manos. La solución estaba en casa. Javier Alcázar, el formador de nuestro curso de lectura fácil, preparó al equipo con el mismo método que enseña en el aula, y el proyecto salió adelante.

No era la primera vez. En 1997, para atender un gran encargo de corrección, creamos un curso con el que formar a nuestro propio equipo. Aquel curso fue el principio de la escuela. Casi treinta años después, la receta sigue funcionando: cuando faltan profesionales, los formamos.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo entra en vigor el reglamento de la ley de accesibilidad cognitiva?

El 2 de enero de 2027. El Real Decreto 707/2026 se publicó en el BOE el 3 de septiembre de 2026, así que administraciones y empresas tienen unos meses para adaptarse.

¿Es obligatoria la lectura fácil en España?

En algunos documentos, sí. El Real Decreto 707/2026 exige lectura fácil en las hojas de reclamaciones de las empresas y en los formularios de la Administración, entre otros. Para el resto de la información pide, al menos, lenguaje sencillo.

¿Afecta la accesibilidad cognitiva a las empresas privadas?

Sí. Afecta a todas las que ofrecen bienes y servicios al público y a las que prestan servicios por internet. También a cualquier empresa como empleadora, por ejemplo en la documentación de prevención de riesgos laborales.

¿Mi web tiene que ser accesible?

Si tu empresa presta al público alguno de los servicios que regula la Ley 11/2023, como el comercio electrónico o la banca, ya debería serlo desde el 28 de junio de 2025. El nuevo reglamento añade que los procesos digitales, como el consentimiento o el pago, sean cognitivamente accesibles.

¿Necesito saber programar para hacer un curso de accesibilidad web?

No. Nuestro Curso de Accesibilidad web no exige conocimientos técnicos previos. Si no eres técnico, te ayuda a saber qué pedir; si lo eres, a entender qué cambiar y por qué.

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Antonio Martín

Antonio Martín

Socio director Licenciado en Filología Hispánica en la UCM. Profesor, comunicador y periodista: CEO de CÁLAMO&CRAN y EnClaro. «Embajador» de PLAIN en España. Miembro de PALABRAS MAYORES. Cofundador de las asociaciones de correctores UniCo y de SEA (Spanish Editors Association), así como del medio de comunicación del sector editorial PUBLISHNEWS. Socio de Honor de La Casa del Corrector, de la Fundación Litterae. Miembro del consejo editorial de la revista Archiletras y de Publishers Weekly en español. Es coautor de El libro rojo de C&C (C&C, Madrid, 2013), 199 recetas infalibles para expresarse bien (Vox, Barcelona, 2015), Dilo bien y dilo claro (Larousse, Barcelona, 2017), y autor de La mano invisible: confesiones de un corrector iconoclasta (CSIC, Madrid, 2019). Y tiene en prensa su próximo libro Lenguaje legal claro. Es un profesor apasionado y entusiasta divulgador del lenguaje. E incluso dicen que ameno.
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