El 28 de junio entra en vigor el Acta Europea de Accesibilidad (AEA)y, con ella, una exigencia que aún muchas empresas no han terminado de digerir: hacer que toda la información relevante para el cliente sea comprensible, accesible y clara.
Pero… ¿qué significa realmente eso cuando hablamos de documentación legal o contractual? ¿Se puede ser claro sin perder precisión? ¿Y cómo se traduce eso en la práctica?
Spoiler: sí, se puede. Y sí, genera beneficios muy reales.
Nivel B2: claridad sin perder rigor
Cuando hablamos de adaptar un texto al nivel B2 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL), no nos referimos a “simplificar por simplificar”, ni a quitar términos técnicos, ni a infantilizar la información.
Adaptar a B2 es un trabajo técnico, concreto y pautado con el Departamento Legal que implica que el 80-90 % de la población podrá entender el contenido sin tener que leerlo varias veces.
Y eso no está reñido con el rigor (si se hace bien).
Un caso real: 3 contratos de productos bancarios para un banco de primer nivel adaptados a B2
En nuestro último proyecto de lenguaje claro hemos trabajado con un banco (todas las empresas de servicios financieros están obligadas a cumplir con el AEA). Queremos contaros cómo nos organizamos para adaptar tres contratos de productos bancarios para clientes en tan solo 1 mes.
Nuestra especialista en lenguaje claro para textos financieros se coordinó tanto con el Departamento de Compliance (Departamento Legal) como con RSC con un objetivo claro: no perder la precisión legal ni alterar en modo alguno las condiciones de los contratos.
Se mantuvieron reuniones cortas y ágiles para desarrollar un trabajo cooperativo que permitiera la revisión cruzada. Desde Legal nos indicaron las pautas, miedos e instrucciones. No obstante, se mostraron abiertos y colaborativos para entender que el estilo del lenguaje jurídico puede estructurarse de una forma más sencilla sin perder su rigor.
Desde aquí, agradecemos esa predisposición, colaboración y confianza. Hemos aprendido muchísimo en este reto.
¿Por qué te beneficia adaptar la documentación a B2 (más allá de evitar sanciones)?
Cumplir con la normativa es de guapas pero no podemos obviar que, al hacerlo, nos beneficiamos todos y todas:
- Disminuyen las reclamaciones y malentendidos
- Baja la carga del servicio de atención al cliente
- Aumenta la satisfacción del usuario final
- Se refuerza la imagen de marca y la confianza
Porque cuando tus clientes entienden lo que les estás ofreciendo o lo que están firmando, te lo agradecen. Y se quedan. Y te recomiendan.
En resumen
Adaptar la documentación a nivel B2 no es una moda ni una exigencia caprichosa del Acta Europea de Accesibilidad.
Es una apuesta por la claridad, la confianza y la responsabilidad.
Y como demuestran casos como el de Bankinter, sí es posible ser claro sin perder precisión. Solo hay que saber cómo hacerlo y hacerlo bien.
¿Te gustaría saber cómo adaptarlo en tu empresa?
En Cálamo & Cran cuidamos tus palabras. Ya lo estamos haciendo para bancos, aseguradoras e instituciones de primer nivel.
Contacta con nosotros sin compromiso y haremos una auditoría gratuita de tu documentación.
Te lo pondremos todo fácil, accesible y, ¡bonito!
Y sí: los resultados se notan. Y también se cifran.








