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16/01/2017

Recomendaciones para profesores de E/LE novatos y no tan novatos

Este artículo os lo dedico a todos mis colegas de profesión, espero que os sirva. A mí me gusta repetirme como un mantra cada cierto tiempo estos consejos. 

Pero antes de nada incluyo una recomendación especial para aquellas personas que todavía no son profesores de español y desean serlo.

0. FÓRMATE. No basta con saber hablar español, necesitamos conocer el sistema de la lengua española en todos sus niveles (fonología, semántica, morfosintaxis y pragmática) y sus aspectos sociales y culturales. Y esto no es suficiente: para ser profesores de español es imprescindible saber promover la adquisición de este sistema por parte de los alumnos, por medio de la metodología adecuada

1. SIGUE FORMÁNDOTE. Aprendemos a dar clases dando clases. Nunca dejamos de investigar sobre la lengua y sobre el aprendizaje y, por supuesto, cuanto más apasionadamente lo hagamos, mejor. Nuestra actividad en sí misma genera conocimiento. Aprende otras lenguas: te ayudará a entender el proceso por el que pasan tus alumnos.

2. ESCUCHA A TUS ALUMNOS. Incluso aunque casi no hablen, déjales espacio, no tengas miedo al silencio. Ten paciencia. Haz un análisis de sus necesidades. Pregúntales cómo les gusta aprender, qué esperan del curso, qué les preocupa.

3. PLANIFICA. Cuanto más tiempo dediques a planificar, mejores serán tus clases. Prepáralas bien y diseña el curso completo. Piensa cómo vas a dar las instrucciones, con qué palabras. Practica tus ejercicios con otras personas antes de llevarlos a clase. Imagina qué preguntas te harán. Prepara actividades extra por si no funciona lo que has planificado.

4. HAZ TUYOS LOS MATERIALES QUE USAS. Hoy en día tenemos a nuestra disposición una enorme cantidad de libros de texto y encontramos todo tipo de materiales didácticos en Internet. Pero es muy importante planificar la clase para saber qué necesitas antes de buscarlo, y siempre tener una actitud crítica ante lo que encuentres. Adapta los ejercicios o actividades a tus alumnos, analízalos bien antes de la clase para comprobar que funcionan y modifica lo que creas necesario. Crea tus propios materiales y asegúrate de almacenarlos para usarlos en otras ocasiones.

5. SÉ SINCERO. No somos infalibles ni necesitamos serlo. No lo podemos saber todo ya que el conocimiento sobre un idioma y sobre el proceso de aprendizaje humano es insondable. Si no sabes algo o no lo recuerdas, sé sincera y consulta la respuesta en un lugar fiable. Pero no hagas falsas promesas a tus alumnos: asegúrate de que resuelves su duda.

6. ACEPTA A TUS ESTUDIANTES TAL COMO SON. Hay una gran diversidad de formas de aprendizaje diferentes. Intenta conocer a tus alumnos y probar distintas actividades, maneras de presentar la información y de retenerla, para comprobar cuáles funcionan mejor con cada uno. Implícales en su proceso de aprendizaje. Promueve la observación y la reflexión sobre la lengua y la manera personal en que cada uno la aprende. Deja que tus alumnos te sorprendan.

7. APRENDE DE LOS ERRORES. Recuerda que la clase es el lugar adecuado y protegido para cometer errores, trabajar con ellos y así corregirlos. Es importante generar ese espacio donde los alumnos se sienten en confianza para usar la lengua que aprenden. Aprende de los errores de tus alumnos, y anímales a que lo hagan ellos. Y, por supuesto, no tengas miedo a cometer errores (y cuando los cometas, intenta aprender de ellos).

8. SÉ TÚ MISMO. Conócete. Sorpréndete. Intenta divertirte. Trata de mantener una comunicación real con tus alumnos, busca temas que te interesen de verdad.

9. EVALÚA. Dedica tiempo también después de la clase para evaluarla. Pon atención a todo tipo de aspectos: el aprendizaje real de tus alumnos, su reacción ante las actividades, cómo te has sentido en cada momento, aspectos que mejorar, debilidades, fortalezas, necesidades, etc. 

9. COMPARTE CON LOS COLEGAS. Intercambiar ideas, actividades o materiales de cualquier tipo es la forma de generar conocimiento. Recibirás comentarios y nuevas ideas de otros profesores que utilicen tus materiales. No tengas miedo a las críticas: si alguna no te sirve para mejorar, es que no sirve para nada. 

10. CUÍDATE. El desgaste de dar clases es grande, nos exponemos mucho y a veces las condiciones laborales no son las más adecuadas. Utilizamos nuestra expresión corporal, nuestra voz, estamos para los alumnos al 100%. Recuerda que no está en ti todo el peso de la clase, compártelo con el grupo. Trata de confiar en ti porque estás preparado para impartir estas clases, vas a hacerlo muy bien. Confía en tus alumnos, tienen ganas de aprender y van a hacerlo.

Cursos de Enseñanza de español para extranjeros

Autor

Cristina de LeraFormadora de profesores de español
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