Inicio » Blog » No confundas lo cool con lo esnob
09/09/2016

No confundas lo cool con lo esnob

En los textos de periodismo de moda existe una fina línea invisible que separa lo cool de lo esnob. Uno y otro se parecen, pero no son lo mismo. De hecho se distinguen en que el primero nos hace soñar y desear pertenecer a ese mundo del que nos hablan El segundo, por su parte, es insoportable porque nos hacen sentir excluidos e ignorantes.

Un texto snob de moda está sobrecargado de palabras en otros idiomas sin traducir, de citas textuales que no vienen al caso, de referencias a personas o lugares conocidos por solo una minoría. Resulta pedante, cargante y poco atractivo. Quien lo escribe solo pretende deslumbrar, por lo que podemos considerarlo un ejercicio supremo de egocentrismo. O sea, algo aburrido. Para quien escribe textos esnob los lectores son público, una fuente de aplausos y admiración.

Un texto cool, por su parte, muestra un delicado equilibrio entre la comunicación y la innovación. Incorpora en su vocabulario los términos recién llegados y salpica sus textos con la jerga de la moda, pero siempre sin dejar de resultar comprensible. Un texto cool de moda hace todo lo posible por introducir al lector en un mundo deseable pero a la vez accesible, «aspiracional». Manifiesta hedonismo y estilo pero también pedagogía. Se preocupa por que el lector se sienta bien acogido mientas recibe información. Para quienes escriben textos cool los lectores son invitados: es imprescindible que se sientan cómodos y bien recibidos.

Si quieres escribir sobre moda y quieres resultar cool porque este rasgo te parece un valor asociado al mundo fashion, mantén ese equilibrio del que hemos hablado. Para ello, tal vez te ayude una máxima: cultiva la empatía con tu lector. Por eso:

  • Dosifica mucho las palabras extranjeras. Si hay un término equivalente en español y no resulta forzado incluirlo en el texto, úsalo.
  • Cuando utilices un término nuevo, ayuda a comprender qué significa. Bien porque lo explicas, bien porque acompañas tus oraciones con imágenes que ayudan a entenderlo.
  • Presenta a los nuevos personajes. Di quién es esa modelo recién descubierta, el nuevo fichaje de una firma de moda, la nacionalidad de una marca que acaba de llegar al mercado… Lo cool no está reñido con lo práctico.
  • No des por hecho que tus lectores saben de moda tanto como tú. Por eso, no dudes en dar las instrucciones de uso de las nuevas tendencias: cuándo usarlas, con qué combinarla, para qué situaciones son adecuada, el efecto que pueden causar, con qué cuerpos no encajan… No hace falta que te diga que tienes que saber de lo que hablas; el sentido común no te proporciona el conocimiento necesario para asesorar sobre moda. Tienes mucho que aprender antes de enseñar.
  • Usa bien los precios. Si algo es caro, es caro: no des por hecho que todo el mundo puede acceder a él. Si haces una selección de prendas o complementos para tus lectores, combina los productos de altos precios con otras opciones más asequibles.
  • No dejes a tu lector solo ante tus textos. Eso significa que debes facilitarle la lectura: fragmenta el texto en párrafos, titula los diferentes bloques de texto, destaca con negritas las oraciones más relevantes, pon subtítulos si el título no se entiende, acompaña las imágenes con pies de foto…
  • Mantén un tono cercano y amistoso. Si trabajas en el mundo del periodismo de moda o si eres blogger, eso se debe a que hay gente que te lee. Cuando tus textos resultan agradables debido a tu cercanía y a que es fácil entenderte, con el tiempo acabarás creando comunidad, lectores asiduos.

Escribir es un oficio: requiere práctica. Y la práctica no solo es escribir, también lo es leer mucho y, además, de calidad. Ten siempre a mano textos que te inspiren cuando te falte la inspiración. Y, cuando hayas escrito tu reportaje, ten el coraje de leerlo con la intención de corregirlo y quitar todo lo que veas que no comunica.

Si quieres aprender más:

Periodismo de moda. Técnicas de redacción
Curso de Redacción profesional

Cursos de Creación de contenidos

Autor

Cristina PlanchueloProfesora de comunicación escrita
Compartir