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21/04/2017

La importancia del inicio en una novela

«Los autores noveles suelen llenar sus páginas de lágrimas y personajes tristes, sin llegar a transmitir en ningún momento un sentido profundo de la tristeza o de las emociones de las que hablan».
Pam Durban


En el oficio de la escritura no resulta de aplicación el dicho popular «Lo que bien empieza bien acaba», pero es innegable la importancia del inicio, ya que un buen inicio equivale a recorrer la mitad del camino.

Un buen inicio debe atrapar al lector lo antes posible. Evidentemente, el resto del texto no puede desanimar la lectura ni defraudar las expectativas de un buen inicio, pero el inicio puede serlo todo, puede suponer la diferencia entre enganchar al lector o provocarle rechazo. Del mismo modo que una buena portada atrae miradas y una mala las ahuyenta, un buen inicio invita a seguir y un inicio descuidado o hasta deplorable invita a abandonar la lectura en las primeras páginas.

Pero ¿qué elementos hacen que un inicio sea realmente atractivo?

Un buen inicio debe contener una promesa, una promesa de misterio, una promesa de conflicto, acaso una promesa de tragedia, de sorpresa, de hechos que romperán la normalidad, la cotidianidad, o ¿por qué no?, un conflicto y una promesa de solución del propio conflicto…, bastaría para ello sugerir al lector el más fino haz de luz sobre las sombras que se avecinan.

Es preciso introducir al lector lo antes posible en la atmósfera de lo que vendrá. Tirar un buen anzuelo con un comienzo sorprendente, impactante o prometedor puede ser garantía más que suficiente de que la lectura no será abandonada a las primeras de cambio.

¿Cuánto dura el inicio de una novela?

Es una pregunta informe, de difícil contestación. Se puede deducir que depende de varios factores, pero un inicio podría ser de un párrafo o un primer capítulo no muy largo, a modo introductorio, o tal vez podemos estar hablando de una frase. Cuanto más estiremos el texto contenedor de la promesa inicial menos posibilidades tendremos de capturar la atención del lector. La promesa al lector debe ser mostrada cuanto antes, la promesa de emociones, de sentimientos revoloteando, de aventuras, de dificultades que superar, de misterios que desentrañar.

¿Qué es preciso contar en el inicio de una novela?

Es preciso contar lo imprescindible para que el personaje o la situación se presenten atractivos. Es decir, contar lo mínimo es lo máximo que tiene que contar un autor para conseguir un inicio cautivador, pero no revelador, todavía no. Por ejemplo, un hecho con el suficiente impacto emocional que el personaje vio, vivió o vivirá. Por ejemplo, una decisión recién adoptada por el personaje que puede poner sus pasos en caminos totalmente distintos, generando en el lector el interés por conocer qué le deparará la difícil decisión que acaba de tomar.

In media res

Un recurso muy efectivo para dar inicio a la historia es el de sumergir al lector directamente en una escena con la suficiente acción e intensidad como para invite al menos a saber cómo se resolverá y, sobre todo, qué vendrá después. En contra de lo que pueda parecer, este recurso no es privativo de las historias en las que predomina la acción o, en palabras de Howard Mittelmark, «… estas escenas no son exclusivas de las novelas en las que explotan cosas». Bastará para atrapar al lector con zambullirle en una escena inquietante y de la que emanan preguntas a chorros. Un momento único, un momento frontera entre el antes y el después.

Es error frecuente desdeñar la importancia del inicio, desarrollando un capítulo entero para explicar un buen número de informaciones que, en todo caso, resultarán siempre excesivas para el lector, resultarán siempre fuera de lugar. Ese tipo de inicios son un argumento excelente para cerrar ese libro y abrir otro. Más aún si, posteriormente, no se hace un uso adecuado de todas esas informaciones. Que el autor esté obligado a conocer a la perfección a sus personajes, no implica directamente contar todo lo que sabe de ellos, y mucho menos al principio de su historia. O, ¿es que no causa cierto rechazo la persona desconocida que se nos acerca en la sala de espera de no importa dónde y nos cuenta su vida en menos de cinco minutos?, al autor que se vea identificado con esa forma de proceder más le vale buscar un hueco en una sala de espera cómoda y atestada de gente a la que abordar, antes que abordar la narración de historias.

Recuerda, no hay una segunda ocasión de causar una buena primera impresión, esa es la importancia del inicio en una novela.

 

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Autor

Víctor J. SanzTutor de creación de contenidos
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