15/03/2017

Culturas e inculturas

Pensad que no siempre estoy seguro de lo que os digo, y que, aunque pretenda educaros, no creo que mi educación esté mucho más avanzada que la vuestra. El paleto perfecto es el que nunca se asombra de nada; ni de su propia estupidez.
Antonio Machado: Proverbios y consejos de Mairena.

Hoy en día nadie duda de que dentro de la competencia comunicativa (todo aquello que los hablantes necesitamos para comunicarnos con éxito), están incluidos conocimientos culturales y multitud de aspectos no lingüísticos. Lo que es un debate abierto es cuáles son esos contenidos y cómo enseñarlos. 

La metáfora del iceberg nos propone esta imagen para entender que flotando a la vista encontramos la pequeña parte de la cultura de la que somos conscientes, y ocultos bajo el agua están todos los aspectos inconscientes que a menudo son los que más se relacionan con la lengua.     

Trabajar en nuestras clases la figura de Gloria Fuertes o la fiesta de la Tomatina no resulta tan complicado como traer al aula el ritual de las despedidas (un gran conflicto entre una pareja de amigos, él madrileño y ella sueca, cuando a las tantas de la noche ella quiere marcharse a casa y él le dice “me despido y nos vamos...”) o el tema de la puntualidad y el concepto del tiempo.

Para más inri no podemos obviar que el español es la lengua materna de multitud de personas a lo largo del planeta con culturas muy diferentes

Por otro lado la clase de idiomas es un lugar de encuentro entre culturas y por lo tanto un espacio apropiado para superar prejuicios, promover el aprendizaje intercultural y fomentar la comprensión entre los pueblos.

Pero, ¿cómo trabajar la cultura en clase? La respuesta a esta pregunta no es novedosa, de hecho las encontramos en Antonio Machado y otros muchos pedagogos de la primera mitad del siglo XX. Es un discurso que hoy nos parece moderno porque ha sido intencionadamente silenciado en el pasado: la apuesta por ejercitar la humildad y el silencio por parte de los docentes, con el fin de escuchar a los alumnos y dejarnos asombrar por sus aportaciones. 

Aunque existen multitud de materiales que nos pueden ayudar, no siempre encontramos lo que buscamos y necesitamos recurrir a nuestra subjetividad. Llegados al punto de querer explicar un contenido cultural del que no hemos conseguido suficiente información, (ya sea porque no nos haya sido accesible o porque, incluso, quizás no exista), es preferible no ampararse en “esto se ha dicho o hecho siempre así” o “esto se dice o hace así” (ya que, en realidad, no lo sabemos), sino, más bien, partir de algo más humilde a la par que realista como “en un contexto como este yo, como hablante nativa, con tales circunstancias e intenciones, lo diría o lo haría de esta manera” o “en tal ocasión concreta y en un lugar determinado fui testigo de tal comportamiento”.  

El aprendizaje de idiomas es una oportunidad para investigar una nueva lengua y una sociedad a la vez que tomamos parte de ella. Nos va a ayudar entender al estudiante de lenguas extranjeras como un etnógrafo: sus opiniones van a enriquecer la clase, siempre teniendo presente el privilegio del punto de vista del extranjero. 

Es más, cuando los alumnos interactúan con el nuevo entorno fuera del aula, no dependen de las interpretaciones del profesor, por lo que nos interesa dar herramientas para la interpretación de la cultura de la lengua meta que los alumnos puedan usar con autonomía.

La observación y la reflexión sobre aspectos culturales no solo son imprescindibles para dominar la lengua extranjera, además nos ayudan a vivir en un mundo global donde la comprensión y el respeto mutuo es esencial.

El contacto con otros modos de vida nos hace relativizar sobre el nuestro. Esto podemos aplicarlo tanto a los aprendices de idiomas como a sus profesores. Lo que en un principio a veces es choque cultural y actitudes etnocéntricas, acaba siendo una revaluación de las costumbres propias y de las de los demás. Las personas que aprenden otras lenguas acaban siendo más tolerantes, y, me atrevería a afirmar que, por lo general, los profesores de idiomas también.

De todo esto y mucho más trataremos en la mesa redonda que celebraremos el día 21 de marzo en Madrid sobre la figura de Ángel Llorca y cómo los métodos pedagógicos inspiran las clases de español como lengua extranjera. ¡Os esperamos!

Cursos de Enseñanza de español como lengua extranjera

Autor

Cristina de LeraFormadora de profesores de español
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