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18/02/2020

Almudena, una profesora de español en Ramallah

Queremos presentaros a Almudena Cazorla López, tiene 27 años y es de Madrid. Nos escribe desde Ramallah, Palestina, donde está dando clases de español. Hace muy muy poquito que hizo el curso de Profesor de español para extranjeros y queremos saber cómo se maneja con sus primeros alumnos de ELE.

  • Cuéntanos, Almudena, cómo te cruzaste con la enseñanza de español para extranjeros.

Estudié un grado del espacio europeo en los Países Bajos, en Middelburg, en University College Roosevelt. Allí me gradué en Historia del Arte y Filosofía en 2013. Volví a Madrid y en el curso de 2014-2015 estudié un máster de Traducción Literaria. Siempre me había gustado la idea de traducir y gracias a haber estudiado en el extranjero aprendí mucho inglés. Desde entonces intento dedicarme a la traducción, siempre combinándolo siendo camarera, niñera, profesora particular, y muchos otros trabajos temporales.

En 2017 decidí hacer un curso en Cálamo y Cran de Corrección Profesional, lo cual me hizo más friki todavía del lenguaje y me amplió las opciones laborales, a partir de entonces podía presentarme como traductora y correctora. Conseguía trabajillos en ambos sectores, pero no como para vivir. Enseñar es algo que siempre me ha gustado y que siempre he practicado en clases particulares.

Comencé a pensar en que disfrutaría mucho enseñando esta lengua que tanto me gusta (el español) a refugiados que vinieran a España, disfrutaría tanto de las clases como de ayudarles en algo tan importante como comunicarse. Habiéndome hecho finalmente "autónoma" en octubre, pues una agencia literaria para la que trabajo haciendo informes de lectura me lo requería, decidí ampliar aún más mis opciones laborales estudiando en Cálamo y Cran, el curso de Profesora de ELE. 

  • Carambolas de la vida. ¿Cómo te surgió la oportunidad de Ramallah?

Habiendo terminado el curso el 17 de diciembre de 2019 y muy entusiasmada por empezar esta aventura laboral gracias a la motivación que nos transmitió Víctor, recibí, el 14 de enero un Whatsapp diciendo que en Palestina, en la ciudad de Ramallah, el Centro Hispano Palestino, una institución asociada a una ONG con el mismo nombre, se buscaba a una profesora de español para impartir las clases durante un curso de dos meses. Entonces me puse en contacto con la persona que había escrito ese Whatsapp, Teresa.

Esta chica estaba ayudando al jefe del centro a buscar a alguien, así que se lo mandó a todos sus contactos y grupos, con la suerte de que uno de ellos es amigo de una amiga y se lo envió, y mi amiga me lo envió a mí, pues sabía que acababa de terminar el curso. Teresa me puso en contacto con mi jefe y coordinamos una entrevista al día siguiente. A los dos días ya había firmado el contrato y comprado los billetes. Me iba a Palestina el día 22 de enero, pues las clases comenzarían el 27. Encontré casa y comparto con tres palestinos de 24 años, dos ingenieros y un periodista. 

  • ¿Qué tipo de clases das?

Trabajo 20 horas en el centro. Le doy clase a 5 grupos:

  • Dos grupos de nivel 1, estos acaban de empezar con español.

En un grupo hay 8 personas de entre 22 y 40 años y en el otro hay 2 personas, una madre y su hija, de 40 y 14 años respectivamente.

  • Nivel 2 (dentro del A1). Siguen siendo novatos pero tienen más facilidad para comunicarse.

Aquí tengo un grupo hay 9 personas de entre 15 y 35 años.

  • Nivel 3 (A2-B1).

Tengo dos chicas de 25 años.

  • Nivel 4 (B1)

Son 3 personas entre 28 y 40 años que están interesadas en conversación.

Además de esto, doy clases particulares. A una chica de 36 años que se va a México el 1 de marzo y quiere aprender lo máximo posible hasta entonces. El miércoles empiezo también con una chica de 22 años que quiere ir a estudiar a Granada.

  • Hace 5 años, ¿te hubieras podido imaginar que estarías donde estás? ¿Por qué?

Jamás. Hace 5 años estaba de viaje de mochilera en Perú, habiendo estudiado traducción y sin saber muy bien qué me depararía la vida. No me lo habría imaginado ni hace un mes antes de recibir aquel Whatsapp. Sin embargo, me gusta viajar y no me habría sorprendido a mí misma atreverme a vivir esta aventura.

  • Que es lo mejor de tu día a día, ¿y lo peor?

Lo mejor de mi día es dar las clases, pues es un momento en el que estoy tranquila disfrutando e intentando hacerles entender el idioma. ¡Lo peor es que tengo poquísimo tiempo! Preparar las clases no me resulta desagradable, al contrario, me encanta. Sin embargo, tengo poco tiempo a veces para comer o para estar tranquila leyendo o haciendo otras cosas. Hoy es de los primeros días en que me he podido preparar las clases tranquilamente y lo he disfrutado mucho.

  • ¿A qué dificultades te has enfrentado al entrar en un aula real?

Una de las dificultades deriva del hecho de que los alumnos no tienen un libro ni yo un plan de estudios o temario establecido. Además, con un margen de tres días, me he tenido que preparar un temario para cada grupo. Menos mal que en la academia había un montón de libros de ELE que me han sido utilísimos.  

Otra dificultad ha sido el hecho de que el nivel de los alumnos no estaba estipulado en A1, A2, B1, B2, C1 o C2. He tenido que averiguarlo yo hablando con ellos y preguntándoles. Aquí en el centro no estaban NADA organizados.

Sobre todo con el grupo 1 grande, he tenido muchas dificultades a la hora de hacer actividades, ejercicios y demás, pues no tienen nivel suficiente para crear frases, etc. Al principio empecé por darles más gramática, pues sentía que necesitaban herramientas para poder empezar a hablar. ¡Podía ver sus cerebros explotando! La última clase, ayer, estuvo más dirigida a la práctica oral y a la cultura. Mucho mejor. ¡Creo que me estoy apañando!

Lo que peor llevo es elegir materiales para que puedan oír español en casa y qué tipo de deberes pueden hacer para casa.

  • Estás al mando de un curso intensivo, ¿cómo se vive?

Me noto agobiada. Quiero que aprendan lo máximo posible pero también noto que necesitan tiempo para asimilar las cosas. ¡Ah! Y no estudian en casa tanto como quisiera. Por tanto, aunque no vayamos tan rápido, estoy aprendiendo a relajarme y a volver a practicar lo que ya hemos dado.

  • ¿Cómo te manejas en las clases de conversación?

Son tres personas. Hay una que no para de hablar y otro que es muy tímido. Al ser una clase de conversación, me da cosa que él no participe tanto. Así que por ahora estoy intentando dirigirme directamente a él a veces, ¡veremos qué pasa!

  • ¿Qué materiales estás utilizando?

He elegido un libro de RÁPIDO "Curso intensivo de español", de la editorial Difusión, y es el que estoy utilizando para todos los grupos menos para el de conversación. Lo combino con otro de "Actividades lúdicas", material del curso de Cálamo e Internet. Es un libro de 1994 y, claro, hay algunas cosas que se quedan antiguas, ¡pero menos de las que pensaba! También el hecho de que venía con un CD que no está, por lo que entre mi hermana y mi madre desde España y yo estamos grabando nuestra voz para hacer ciertos ejercicios.

  •  ¿Es muy diferente dar clase de lo que se imaginaba? ¿De lo que se habló en el curso?

La verdad es que no, obviamente estoy descubriendo qué es dar clase y lo que conlleva, cómo reaccionan los alumnos ante las actividades, qué dudas surgen, cómo es mejor explicar ciertas cosas, etc. Sin embargo, estoy alucinando con lo importante que ha sido el curso, pues cosas de las que hablamos en el curso me pasan continuamente en clase: los miedos del profesor, el vocabulario, los errores, las cuatro destrezas, la importancia de la cultura y que no sea todo gramática, que practiquen hasta que puedan producir, etc.

  • ¿En qué cree que la formación de Cálamo le ha ayudado a la hora de dar clase?

Me ha ayudado muchísimo para organizar las unidades didácticas abarcando las cuatro destrezas, a aprender lo importante que es la cultura y que cometan errores, a la hora de corregir errores (cuándo y cómo). También para estar más tranquila con el tiempo si veo que están hablando en español, pues eso significa que están practicando. A saber solucionar los problemas que van surgiendo, creo que me ha enseñado a analizar desde fuera qué es lo mejor y qué no, a utilizar la pizarra, a que las actividades que hagamos sirvan para algo, a intentar estar atenta a si todos lo entienden y qué hacer, a la importancia de la verosimilitud en los textos, las frases que ellos crean y el material en general...

  • Si tuviera que usar solo una o dos palabras, diría que enseñar ELE es…  

Un reto.

¡Muchísimas gracias por compartir tus experiencias, dificultades y alegrías con nosotros! Te deseamos todo lo mejor, Almudena. Suerte en todos tus proyectos y objetivos. Quedamos en contacto. 

Curso de Profesor de español para extranjeros
Cursos de Enseñanza de español para extranjeros

Autor

Patricia Gómez Directora de marketing
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