Inicio » Blog » 10 consejos para hacerle la vida fácil a tu Gestor de proyectos (PM)
25/02/2016

10 consejos para hacerle la vida fácil a tu Gestor de proyectos (PM)

Estoy harta de recibir correos electrónicos a las tres menos un minuto del viernes, facturas de colaboradores a última hora del último día hábil del mes, llamadas al móvil antes o después de mi hora de trabajo y correos con dudas de traducción para resolver de un trabajo que en 15 minutos ha de recibir un cliente. Por eso he decidido recoger aquí 10 consejos básicos para que le hagas la vida fácil a tu PM. De veras que, cuanto más fácil le hagas la vida, más trabajo os dará.

  1. Manda los trabajos por la mañana. Si tu PM te dice que necesita algo para el día 15/6, eso no significa que debas enviárselo el 15/6 a las 17:00, sino más bien a primera hora de la mañana. Es probable que se le haya olvidado mencionar la hora, pero es tu deber preguntársela si él no te la ha indicado.
     
  2. Manda los trabajos con tiempo de sobra, pero sin pasarte. Si la hora que te ha indicado el PM son las 13:00, mándalo 12:30, pero no a las 9:00, porque serán horas en las que tu proyecto estará en su mesa sin nadie que le haga caso y que tú perderás para revisar el trabajo. Está bien darle un tiempo antes el proyecto a tu PM, para que lo revise con más calma, pero más es innecesario.
     
  3. No mandes una lista interminable de dudas. Tu traducción ha de ser un trabajo final, así que no metas comentarios ni resaltes ni dejes frases inacabadas ni a medias. Y si realmente tienes dudas que resolver, lo suyo es que las resuelvas antes, no en el momento de la entrega del trabajo. Pero si no lo has hecho y tienes que poner notas a tu PM, envíaselas en el correo electrónico. Sé claro al enviar tus dudas. Procura ser muy claro y darle soluciones para que elija, no hacerle pensar a él, con la consecuente pérdida de tiempo que eso le supone. Es decir, dile: “Dudo entre poner ESTA FRASE y ESTA OTRA”; no le digas: “Dudo si poner una oración de relativo que haga referencia a… blablabla. Haz que su trabajo sea fácil y explícale claramente la solución. Es decir, dile: “Si necesitas cambiar este término, busca ESTA PALABRA y cámbiala por ESTA OTRA”, en todos los casos. Sé claro, conciso.
     
  4. No cambies el nombre del archivo que te envían (ni el formato tampoco). Pregunta a tu PM qué nombre quiere que uses, y si no te dice nada, añade simplemente “esp” o “trad” al final del nombre, pero no cambies nunca el nombre entero del documento.
     
  5. Cuando te envían un trabajo, comprueba en el momento que lo tienes todo bien. No esperes al fin de semana para abrir los archivos y detectar que te falta algo o que algún archivo no se abre. Compruébalo cuando el PM te lo envíe. Si no, puede que pierdas días y días de trabajo, y el plazo por lo general es inamovible.
     
  6. Pon tu teléfono en el correo que le mandes. Así, si tu PM te tiene que llamar para confirmar algo contigo, lo tiene a mano y no tiene que ir a mirarlo a la base de datos.
     
  7. Escribe en el asunto el nombre del proyecto. Ten en cuenta que un PM puede estar llevando varios (muchos) proyectos a la vez, gestionando a diversos colaboradores. Es más, puede que tú mismo estés haciendo varias cosas para él a la vez, así que deja claro el proyecto del que le estás hablando cuando le consultes o le entregues algo.
     
  8. Redacta tu hoja de notas en tercera persona. Muchas veces la hoja de notas del corrector o del traductor ha de enviarse al cliente. Pregunta a tu PM si tiene una plantilla, un formato modelo, que quiera que uses y, aunque no la tenga, redacta la hoja de notas en tercera persona, para que el PM pueda reenviarla tal y como está al cliente.
     
  9. Apréndete el horario de tu PM. Si tu PM trabaja de 8:00 a 15:00, no le entregues cosas después de las 14:00. Seguramente tendrá ya calculado cada segundo del tiempo que le queda, y recibir un correo a esas horas solo hará que te “odie” un poquito más. Si tu PM entra al trabajo a las 9:00, no le llames al móvil a las 8:30, ni tampoco cuando ya ha acabado su jornada, porque le generarás una preocupación fuera de su horario laboral, y te aseguro que eso no será bueno para ti.  Yo recuerdo una vez en la que un maquetador me llamó al móvil a las 6:50 de la mañana (lo tenía apagado, pero vi la llamada más tarde); no daba crédito y, cuando se lo pregunté, me respondió: “Ah, es que como me dijiste que te levantabas a las 6:00”…
     
  10. Envía tus facturas a primera hora del último día del mes, o incluso los días anteriores.

 

Curso de Gestión de proyectos de traducción
Curso de Gestión de proyectos editoriales
Cursos de Traducción
Cursos de Edición

Autor

Jimena LicitraTutora de traducción
Compartir